Cocreando el management del futuro

Buscando la conexión entre el management clásico empresarial y el management del futuro, encontrando sinergias y aprovechando lo mejor de ambas.

Aunque no es demasiado común en los blogs del sector, me gusta especialmente hablar de mi trabajo desde un punto de vista filosófico, como enfoque. Y me ha interesado desde hace mucho el management, así, como suena, como ciencia y como arte ¿por qué no?

management del futuro

Banco de imágenes de Creative Commons, autor electrinude time river

Mi “romance” con el management viene de los tiempos en que era estudiante de MBA. Con cada materia nueva que aprendía, sentía la necesidad irrefrenable de saber más, de conocer de dónde venían todas aquellas teorías y por qué, qué buscaban como propósito último. Así, fui construyendo todo un bagaje de conocimiento teórico que sostenía como un pilar las técnicas y estrategias que me enseñaban mis profesores. Podía imaginarme como un gran edificio en el que iba ubicando ora la sala de financiero, ora la de marketing, ora la de recursos humanos… Todo encajaba a la perfección y eso me hacía sentir reconfortada, en comunión con aquel mundo.

No recuerdo exactamente en qué momento se encendió una alarma en mi interior pero repasando notas encontré una frase que escribí entonces: “un MBA es una aspirina contra el riesgo”. Se instaló dentro de mí el convencimiento intuido de que algo no era como parecía, quizá porque mi espíritu crítico anda siempre buscando la imperfección en lo aparentemente impecable.

Ese fue el hilo del que tirar. Empecé a buscar las opiniones de otros expertos que cuestionaran todo aquel orden establecido. Y vaya si las encontré, no fue ni siquiera difícil. Han pasado ya algunos años (pocos) y lo que más me gusta es la convivencia compartida entre mis dos grandes amantes: el management clásico y los enfoques innovadores.

Desde entonces escribo y mucho – aunque no siempre publico- sobre cómo gestionar esa convivencia, su conciliación, sus sinergias. Pero no sólo escribo, también practico y eso es lo mejor de todo. Quiero encontrar la forma de no tener que elegir y en cada empresa que abordo pongo todo mi empeño. Gracias a eso he aprendido a utilizar indistintamente herramientas de ambos marcos de referencia. Más aún, las profano: las “tuneo”, las combino, las reinvento, ¡viva la heterodoxia!

Que el mundo ha cambiado desde que los maestros del management tradicional formularon sus teorías nadie puede discutirlo. Resulta tan poco adaptivo enfrentarse al contexto de las organizaciones de hoy con esos instrumentos ideados para otra época como ineficaz. Sin embargo, todavía hay mucha y muy buena materia que rescatar, me parece igual de suicida olvidar todo lo anterior como si nunca hubiera existido.

En mis proyectos de Lean Startup hay quien me mira con cara rara cuando hablo a los clientes del plan de negocio, como si hubiera mentado “la bicha”. Supero entonces el postureo de las formas para llegar hasta el fondo: sí, plan de negocio como ejercicio de proyección hacia el futuro, como materialización de la visión, pero sin perder de vista su conjetura, sabiendo que a cada instante todo cambia y que eso nos obliga a estar preparados para pivotar indefinidamente.

Las organizaciones rígidas, verticales, centradas exclusivamente en la eficiencia de los procesos, están llamadas a la desaparición en los entornos VUCA donde hoy día se desarrollan los negocios. Pero no hay startup que aspire consolidarse en compañía que pueda ignorar a las fuerzas del mercado, a la estrategia, a la búsqueda de la eficacia en su cadena de valor. Tenemos la suerte de beneficiarnos de ser herederos del management del siglo XX y de ser cocreadores del management del siglo XXI. Aprovechemos lo mejor de los dos mundos.

El futuro es un lugar incierto e impredecible, no hay plan que soporte ya no sólo el primer envite con el mercado, como dice Steve Blank (Steve Blank es el padre de nuevos enfoques de construcción de negocios centrados en el cliente – Customer Development – y cocreador de la lógica científica aplicada a los negocios – Lean Startup -) sino los primeros meses de existencia del negocio, tal es la velocidad a la que se producen los cambios. Tenemos un compromiso con las generaciones futuras: el de colaborar a construir un nuevo marco de referencia que enseñe a las organizaciones a crearse, gestionarse y sobrevivir en este nuevo contexto.

Para construir ese nuevo edificio contamos con mimbres sólidos que aprendimos de nuestros antecesores, eso sí, habrá que reconfigurar los materiales, inventar otros nuevos, combinar todos y generar con ello un buen sustrato para las nuevas herramientas. El management, como algo vivo que es, no escapa a la teoría de la evolución, tal vez la única que permanece imperturbable.

 

También te puede interesar…

 businesscase  donde-el-metodo-cientifico-conecta-con-la-estrategia  el-conocimiento-y-la-innovacion-estrategias-de-la-nueva-economia
 Business Case sin cruzar los dedos Conectando ciencia y estrategia  El Conocimiento y la Innovación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *