Data-driven Innovation, Human-centered innovation y Design-centered innovation. ¿Pueden convivir todas juntas?

Data-driven Innovation, Human-centered innovation y Design-centered innovation son distintas formas de innovación, pero la pregunta para las empresas o la gestión del producto y servicios, ¿pueden convivir? ¿Cuál debo enfatizar?…Buena pregunta…

Cada vez leo más propuestas sobre innovación de distintas formas, distintas maneras y focalizadas en varios aspectos. Además veo que, sin excepción, cada uno de los enfoques de los escritores o profesionales que las tratan, dan visiones válidas sobre la resolución del problema.

Como casi siempre, la virtud está en la capacidad crítica de nuestro pensamiento e intentar discernir dónde, cuándo y cómo podemos aplicar estas distintas metodologías y conseguir un beneficio o mejora que aporte valor a nuestros clientes y a nuestra propia organización.

A continuación, os muestro como entendemos desde Cocreanet las distintas propuestas de metodologías en función de donde se obtengan los criterios de innovación:

Data-driven-human-design-innovation-innovacion

 

Si seguimos los criterios puros de donde proviene la innovación, se pueden clasificar en los siguientes aspectos:

  • Innovación basada en datos de mercado. Son las tendencias habituales de muchas empresas, por las cuales, se intenta dar una respuesta a las necesidades de los clientes a partir de los datos de compra, de visitas, de encuestas de satisfacción del clientes, etc. suele ser el eje fundamental de empresas orientadas muy a cliente, pero sin la capacidad de hacer algo disruptivo. Sus propuestas de innovación suelen ser rápidas de entender y de implementar, ya que no suelen suponer un cambio cualitativo de las operaciones o procesos internos realizados.

 

  • Innovación basada en personas. Es un punto más allá de la anterior. Consiste en dar un paso más allá e intentar entender las necesidades, miedos y alegrías de los clientes y no clientes. De esta forma, subimos un peldaño e intentamos solucionar una necesidad que necesariamente nuestros clientes no han sabido identificar. Se basan en herramientas que generan empatía con las personas (Visual Thinking) y hay ocasiones en que son disruptivas al dar un paso más sobre las necesidades del cliente.

 

  • Innovación basada en diseño. Es la forma de generar una propuesta más disruptiva de todas, ya que se busca una solución completamente nueva a un problema planteado. Muchas veces consiste en identificar soluciones híbridas de otros problemas o incluso realizar una propuesta completamente diferente. También se basan en algunos aspectos en empatizar con el posible usuario o clientes a los que va dirigida la herramienta.

 

  • Innovación basada en tecnologías. Es la forma en la cual se van tomando mejoras tecnológicas, habitualmente de sistemas de información del sector o de otros sectores e introducirlas en las operaciones o procesos internos y externos, pudiendo resultar desde cambios poco disruptivos (mejoras operativas de procesos de fabricación) a absolutamente disruptivas (utilización del canal de venta de internet para gestión de viajes).

 

¿Esto supone que nuestras organizaciones deben elegir entre una de ellas? Por supuesto que no. Debemos trabajar sobre estas 4 posibilidades, ya que nos va a permitir dar respuestas a cada una de los principales focos  que nos encontramos en los procesos de transformación digital, como son innovación en procesos, innovación en producto y por supuesto, en cliente. Se deben compaginar todas, de tal manera que se vaya adaptando a nuevas características y en una mejora constante de la percepción del servicio o producto por parte del cliente y, por otro lado, intentar disminuir el coste de prestación del servicio o de fabricación del producto.

 

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