En innovación o emprendimiento, todos tenemos que ser amateurs o aficionados

Los que nos dedicamos a la innovación, debemos de mantener siempre la condición de amateur, ya que cada día nos encontramos con nuevos problemas no resueltos antes y debemos tener las ganas de resolverlo con la misma ilusión de los niños que desenredan un ovillo de lana.

Hablando con David y su nuevo proyecto, nos comentó que estaba con muchas ilusiones, con muchas esperanzas de hacer su idea realidad en el mundo de los relojes y sacar adelante su proyecto, pero que lo veía complicado porque era un emprendedor “amateur” o aficionado.

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Banco de imágenes de Creative Commons, autor Ryan Blyth

Curiosa palabra y curioso significado el galicismo “amateur”. Cuando él nos lo comentó, se refería a que no tenía experiencia y que entendía que esto lo suponía un reto muy importante a superar, ya que muchas veces y en todos los campos, la experiencia es un grado.

No seremos nosotros los que no valoremos la experiencia, pero creo que muchas veces, en muchos aspectos de la vida, como es el emprendimiento o en procesos de innovación, ser amateurs o aficionados puede aportarnos elementos muy importantes que aportan una nueva visión.

Aficionado o amateur de una materia significa lo opuesto a profesional. Cuando hacemos un proceso de forma profesional, alcanzamos destrezas y conocimientos que nos hacen más fácil nuestro cometido, consiguiendo los resultados esperados de una forma más sencilla y rápida, pero ante este resultado, en los casos de que estemos trabajando en un proyecto de emprendimiento, donde usando metodologías o procesos como Lean Startup o Customer Development se pueden encontrar nuevos modelos de negocio no existentes hasta ese momento. Quizá dar un paso atrás y no dejar que las decisiones las tomemos en función de nuestros criterios personales basados en la experiencia, o quizá más, dar una oportunidad a la sorpresa nos puede enseñar nuevas propuestas interesantes.

Qué no decir en casos de trabajar en proyectos de innovación, buscando espacios de oportunidad con metodologías centradas en personas, o incluso intentando ir más allá, buscando innovaciones disruptivas, se deben dejar a un lado los criterios que ya conoces y lanzarnos a nuevas propuestas o realidades capaces de sorprendernos, dejando a un lado otros valores o características ya conocidas y exploradas.

Aficionado tiene el matiz fundamental de que te gusta lo que haces, que se ha convertido en un hobby para el cual no tienes ni tiempo ni dinero para llevarlo adelante. Si no lo veis así, preguntad a cualquier corredor o corredora aficionad@. Se gastan su dinero en conseguir aquellas zapatillas o complementos que le ayuden a alcanzar sus objetivos de tiempo o de distancias, manteniendo las ilusiones como el primer día cada vez que se apunta a una carrera popular, donde se esforzará al máximo para alcanzar sus propias metas (nada de subirse a un medallero o similar) y sacando tiempo de debajo de las piedras para poder disfrutar de su momento de ocio.

Por lo tanto, a los que tenemos la suerte que nuestro trabajo es nuestro hobby, hacemos todo lo posible para poder realizar un trabajo interesante con la misma ansia, compromiso y tesón que cualquiera de esos aficionados o amateurs se enfrentan a un nuevo reto u objetivo a alcanzar.

Por lo tanto, aunque “la experiencia siga siendo la madre de la ciencia”, aunque “valga más el diablo por viejo que por diablo”, debemos dejar también que nuestro alma amateur o aficionado surja para intentar conseguir y dar un espacio de oportunidad a sorprendernos, antes que las formas conocidas desestimen nuestras propias ideas.

 

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