Lean Startup y Scrum… mucho más que dos…

Las matemáticas no engañan, pero que Lean Startup y Scrum suman más que dos es una realidad que se pone de manifiesto especialmente en algunos contextos.

Ya que las matemáticas no nos engañan, decir que algo como 1 + 1 es distinto a 2 tiene difícil justificación. En el caso de Lean Startup y Scrum es una realidad que voy a intentar demostrar en este texto.

Lean Startup y Scrum

Banco de imágenes de Creative Commons, autor visualpun.ch

Cuando comenzamos nuestro trabajo apoyando a nuevas empresas o a proyectos de intraemprendedores basándonos en metodologías Lean Startup y Customer Development, siempre teníamos un hándicap a superar: los equipos de desarrollo tecnológico (en los casos donde su aportación era necesaria) parecían una barrera compleja de superar para hacer rápidas iteraciones; muchos de ellos se encontraban cómodos en su metodología de desarrollo en cascada, consiguiendo sólo al final un producto muy completo, con muchas funcionalidades ya implementadas, pero sin ninguna posibilidad de probar con anterioridad la relación con el cliente, y sin la posibilidad de validar o no muchas hipótesis de negocio de forma muy rápida. Además, no sólo es el retraso en conseguir el aprendizaje, sino que se realizan muchas funcionalidades que en opinión de los equipos emprendedores tienen mucho sentido pero sólo para ellos, porque los clientes no lo sienten así.

Siendo tecnólogo con largo recorrido, siempre había escuchado hablar de metodologías XP o Agile, pero por distintas circunstancias nunca había recalado en ellas. Hasta hace poco tiempo (incluso ahora también), este tipo de metodologías han sido menospreciada por otras que tienen sentido en entornos muy estables y con poca incertidumbre (mucho más “ingenieril”), como es la producción industrial. No es muy normal, ni sería muy serio, que un sistema de control de una central nuclear tuviera requisitos muy variables en el tiempo; pero, en otros aspectos, sobre todo en entornos web y de creación de productos o servicios, lo habitual es que la incertidumbre sea la norma general.

¿Cómo conectar Lean Startup y Scrum? Ambas formas de trabajar son independientes y pueden desarrollarse en entornos distintos. Hay organizaciones que llevan varios años utilizando metodologías ágiles para el desarrollo de nuevos proyectos, sobre todo los relacionados con tecnologías web, mientras que otros proyectos internos utilizan otras metodologías, sobre todo en proyectos donde la incertidumbre no tiene mucho lugar.

Exactamente igual le sucede a Lean Startup. Es una lógica de creación de productos y servicios basada en el método científico, de tal manera que se busca obtener la mayor cantidad de aprendizajes sobre el producto, servicio y de mercado. ¿Tienen ambas sentido de forma independiente? Por supuesto que sí, pero además juntas conforman una metodología de trabajo que se complementa generando un valor fundamental en la búsqueda de rentabilidad del nuevo negocio.

Poder decir esto con esta rotundidad, lo baso, en mi opinión, en las siguientes ventajas del uso de SCRUM en “proyectos” construidos sobre el modelo Lean Startup:

  • Capacidad de extraer hipótesis y validarlas rápidamente. En el desarrollo de los productos, en muchas ocasiones, surgen hipótesis que pueden invalidar todo o una parte del nuevo modelo de negocio. Con la planificación basada en Sprint de corto espacio, se pueden integrar y validar de forma más rápida que en otros modelos.
  • Facilidad para el cambio de requisitos en vuelo. En metodologías de desarrollo en cascada, con ciclos largos, los entornos de alta incertidumbre son un auténtico problema ya que las especificaciones van cambiando, ocasionando la modificación de alcances y desarrollos cerrados anteriormente. Por eso es tan importante ir cerrando los ámbitos de acción en espacios de tiempo más cortos.
  • Posibilidad de ir cambiando prioridades de desarrollo de producto en función de rápidas validaciones de negocio. En los ajustes problema-solución y solución-mercado (dentro del proceso Customer Development) es necesario tener claro los objetivos para que el dueño del producto pueda gestionar sus hipótesis y asignar prioridades en función de acciones no controladas muchas veces por él.
  • Ir creando a partir de validaciones muy rápidas. Al poder ir validando de forma muy rápida hipótesis de negocio, no hay trabajo realizado de más y se centra como principal objetivo dar el servicio requerido a los clientes.
  • Conocer el ritmo y velocidad de desarrollo y cuantificar fechas de forma muy aproximada. Al no tener muchas veces ingresos y ser el ámbito temporal fundamental para ver la viabilidad del proyecto, el poder tener cuantificados los sprint permite predecir la velocidad de desarrollo de tal manera que los plazos suelen ser bastante más ajustados que en otros tipos de metodología.
  • Ser capaces de realizar mejoras continuas basadas en aprendizajes anteriores. Como en Lean Startup, el objetivo es adquirir la mayor cantidad de conocimiento en el menor tiempo posible. Gracias a las reuniones de retrospectivas de cada sprint, se mejora mucho la productividad de los equipos de desarrollo, mejorando y corrigiendo errores de forma muy rápida.

 

Como resumen, al tratarse de dos modelos especialmente idóneos para contextos de alta incertidumbre y con el objetivo de aumentar la productividad, los dos basados además en el método científico, encajan muy bien, se compaginan y aumentan sustancialmente las ventajas que tiene cada uno de forma independiente. Por eso, Lean Startup y Scrum no son 2, sino que son bastante más…

 

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