Mapa propuesta de valor. Algo más que una herramienta

Cuando se trabaja con una herramienta como el mapa de la propuesta de valor (Value proposition canvas) hay que ser consciente de los objetivos que se están proyectando, ya que puede ser desde una solución a un problema complejo para un decisor como la base fundamental de un nuevo servicio, producto o, incluso, negocio.

Hablando con el bueno de Javier, después de cerrar su proyecto de consultoría para el lanzamiento de un nuevo servicio, ya pasado el fragor de los meses atrás con una decisión estratégica que le ayudamos a resolver, su pregunta fue curiosa. “¿Por qué utilizas tanto el cuadro donde aparecen las personas y la base de las soluciones? Te ha valido tanto para esbozar una propuesta estratégica como para basar el nuevo servicio que tenemos pensado lanzar”. Entendí enseguida que se refería al canvas de propuesta de valor porque, personalmente, lo utilizo mucho y da muchas pistas para poder empezar a desarrollar un nuevo producto o servicio o afinar una propuesta estratégica con un rol de los stakeholders muy afinado.

Mapa propuesta valor

Banco de imágenes de Creative Commons, autor Sebastiaan ter Burg

Por supuesto, no seré yo quien ponga la más triste coma al gran libro de Alex Osterwalde y Yves Pigneur llamado “Diseñando la propuesta de valor: Como crear los productos y servicios que tus clientes están esperando”, pero hay otras muchas cosas para las que nos ayuda esta fantástica herramienta en la dinámica diaria. Aunque en un principio se utiliza en la fase de construcción o ideación para identificar un nuevo producto o servicio, aporta mucha información en algunos usos que no son directamente los relacionados con la creación de nuevos productos.

Me gusta especialmente la propuesta de recoger, de forma muy puntual y esquemática, cuál sería una propuesta de solución para un stakeholder involucrado en un problema complejo, de tal forma que tendremos tantos canvas de este tipo como tipologías de roles estén involucrados. En el caso de ser un problema puntual, con nombre, apellidos o incluso cargo, mucho más fino aún, ya que la propuesta de solución estará especialmente diseñada para una persona en común.

Esta solución nos puede servir para definir los principales aspectos que se han tenido en cuenta en el desarrollo de la solución basado en el proceso de empatización y conocimiento de este rol. Entender previamente las motivaciones principales, miedos, problemas o situación no deseadas, así como posibles alegrías, nuevas propuestas y posibilidades (no es descartable incluso definir un proceso de comprensión casi completo basado en estas soluciones tal y como si fueran escenarios) nos aportarían muchísima información y criterio para resolver una situación complicada a nivel estratégico, o bien, generar una propuesta que satisfaga posibles nuevos retos que se encuentre el rol estudiado.

Pero aparte de todos estos procesos, en un taller de cocreación en el que participamos, que formaba parte de una consultoría de diseño estratégico, hubo una participante que propuso algo que, personalmente, trastocó y potenció muchísimo el potencial de esta herramienta. Este comentario fue el siguiente “Si esta herramienta me sirve para idear soluciones, también me podrá servir para entender propuestas que está haciendo la competencia.” Hasta ese momento, en procesos de estudio de la competencia directa y de sustitutivos, había utilizado el canvas de modelo de negocio, pero no tenía la percepción de la posibilidad de usar esta herramienta, la de la propuesta de valor, para explicarme y detallarme cuáles eran los principales criterios sobre los que la competencia o los creadores de productos sustitutivos habían basado su propuesta de valor. Si era capaz de definir el lado del servicio, podría observar los aspectos que habían trabajado que eran relevantes para su segmento de cliente. Hacerlo al revés aporta una serie de criterios que nos permiten encontrar incompatibilidades o errores estratégicos, o encontrar las palancas sobre las que basaron su diferenciación en el mercado.

En resumen, el canvas de la propuesta de valor es una herramienta muy útil para idear y definir propuestas de solución basado en las peculiaridades que se hayan detectado en el proceso de estudio o exploración del reto al que nos enfrentamos, tanto si es estratégico como si se corresponde con la creación o diseño de un nuevo producto o servicio.

 

También te puede interesar…

 
Innovación y Business Design, infografía Estrategias Design Thinking Sprint Design para toma de decisión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *