Diferencias entre optimización e innovación

En algunos entornos, el concepto de optimización o mejora de los procesos se relaciona con innovación y no es siempre así. Son distintas las características que se deben tener para mejorar lo que hacemos y otro concepto muy distinto cuando lanzamos un proceso de innovación.

Esta entrada surge, como casi todas, hablando con clientes, prospectos o simplemente hablando con familiares, como es en esta ocasión. Tengo un familiar que se dedica al transporte de productos industriales y, tras pasar varios años sin vernos, explicarle en qué se traduce nuestro trabajo en innovación no es tan trivial. Su pregunta fue, “Vamos, que os dedicáis a mejorar los procesos de las empresas, ¿no?” Para responder a esta consulta, surge esta entrada.

Optimización optimizar innovar innovación

Banco de imágenes de Creative Commons, autor travellers travel photobook

Hay varios elementos que hacen diferentes el concepto de innovar o inventar y el de mejorar u optimizar. Hay un aspecto, desde el inicio, que hace palpable esta diferencia: mientras que mejorar tiene su foco u objetivo en conseguir eficiencias y, si es en una empresa, en reducir costes, cuando se habla de innovación este objetivo aparece también pero no es el fundamental. Si se habla de innovación se habla de crecimiento, de mejora del proceso que repercute directamente en los resultados de la organización. Ambos lo hacen, pero su camino es completamente distinto.

Otro aspecto fundamental, sobre todo al tratar el proceso de innovación como un recorrido con mucha incertidumbre, es el relativo al enfoque de trabajo. Mientras en la mejora u optimización se trabaja el proceso lineal, entendiendo todos y cada uno de los pasos y valorando su aporte de valor para, principalmente, los clientes (aunque también pueden ser uno de los stakeholders), evitando además en todo momento cualquier tipo de fallo y no permitiendo ningún error en el camino. Por el contrario, la innovación no tiene un camino claro sobre los pasos a dar. Básicamente, si se enfoca como un proceso de pensamiento de diseño, se conoce lo máximo posible sobre el problema, se realiza un proceso de ideación para encontrar los principales aspectos sobre los que trabajar, y se proponen soluciones que se deben validar con distintos experimentos. Evidentemente, el fallo no solo está permitido sino que se convierte en el principal actor de la innovación, aportando el conocimiento necesario para validar las distintas soluciones.

Aparte de los dos temas comentados anteriormente y relativos a los objetivos y a la metodología o mecánica de trabajo, hay algo que lo hace casi irreconciliable: se trata de los perfiles de las personas que lo llevan a cabo y habilidades necesarias. Mientras que en el caso de la optimización, personas muy detallista, muy orientadas a los resultados y con un pensamiento más estructurado (entendiendo estructurado como dentro de una lógica con poco espacio para la creatividad), suelen ser auténticos líderes en procesos de reorganización u optimización de los procesos existentes. Por el contrario, en proyectos de innovación tener la posibilidad de empatizar y comprender el problema al que se enfrentan, aportando pensamientos distintos (entendiendo distintos como fuera de la norma general), se convierten en auténticos referentes ya que pueden conseguir nuevas propuestas disruptivas al proceso en el que se trabaje.

Para finalizar con los aspectos fundamentales de diferenciación, no puedo menos que aportar un aspecto fundamental sobre lo que se consigue con la buena ejecución de cada uno de ellos. Mientras que en un proceso de optimización y mejora de los procesos se consiguen mejoras que repercuten directamente sobre un mercado ya establecido, habitualmente con otros competidores repartiendo el espacio existente, cuando se habla de un proceso de innovación esto puede cambiar radicalmente. En muchos casos se convierte en un cambio de mercado (bien resegmentando o directamente creando nuevos mercados) que puede producir una rotura del status quo existente en mercados maduros.

En resumen, ambos elementos deben ser necesarios y no compiten, ya que son dos espacios y procesos completamente distintos tanto en el fondo como en la forma. Mientras que los procesos de innovación son necesarios para conseguir generar una propuesta diferencial, la optimización se centra en mejorar y conseguir llevar al máximo de la eficiencia las acciones que crean valor ya conocido para los clientes de las empresas.

 

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