¿Por qué Scrum funciona tan bien con los proyectos de innovación?

En los últimos días, muchas empresas con mercados muy estables nos comentan que están implantando SCRUM como metodología de gestión de proyectos, pero, muchas veces no se sabe porque encaja tan bien en proyectos de innovación u otros con entornos menos estables.

Hablando con un responsable de desarrollo de negocio en mercados internacionales de una gran compañía eléctrica, me comentó que ellos están empezando a utilizar SCRUM como metodología de gestión de proyectos. Me sorprendió mucho porque, feliz en mi ignorancia, consideraba que el mercado de la electricidad era más o menos estable, con pocos cambios y con casi todas las premisas y alcances muy cerrados y muy calculados. Siempre pensé que todos los proyectos que se enfrentaban eran como el montar una central nuclear, que es el ejemplo casi paradigmático del uso de metodologías predictivas, pero nada más lejos de la realidad.

Scrum proyectos innovacion

Cómo conecta Customer Development con Scrum (elaboración propia)

 

Evidentemente, por la forma de afrontar todos los proyectos donde clientes y nosotros mismos nos metemos, al tener un alto contenido de incertidumbre y necesitar de dinamismo para alcanzar y validar todas las hipótesis como corresponde a un nuevo proyecto de innovación, la metodología que mejor se adapta es SCRUM, pero ¿por qué este tipo de metodologías se adaptan tan bien a los proyectos de innovación?

Básicamente porque Lean Startup, Customer Development o la gestión de los proyectos estratégicos definidos como proyectos de innovación requieren, por obligación, de una necesidad innata, que es la posibilidad de realizar cambios casi en tiempo real en nuestros productos o servicios, para conseguir eliminar la incertidumbre de la forma más eficiente posible. Por este motivo, se pueden englobar todos con el concepto de metodologías adaptativas.

Además, siguiendo otra de las principales características fundamentales ya definidas en el Agile Manifesto que da la primera pincelada sobre este tipo de metodologías, cuando estamos definiendo un nuevo negocio basado en innovación, la documentación técnica está muy bien, pero debemos pensar que con los cambios tan constantes a los que nos enfrentamos suponen priorizar de forma absoluta el software funcionando a documentaciones complejas que, por la propia incertidumbre a la que se enfrentan,  pueden quedar desactualizadas en muy poco tiempo. Quizá es una buena idea esperar a ver cómo se desarrollan los siguientes ciclos o sprint para ver finalmente la solución temporal adoptada.

Pero  además, como no puede ser de otra forma, siempre se vuelve de nuevo a trabajar sobre el aspecto fundamental para el éxito de un negocio innovador, que son las personas. Este matiz es muy importante porque se debe generar una simbiosis entre los componentes del equipo de proyecto, el representante del cliente y el propio cliente. Se deben encontrar todos a gusto y conocer las normas por las cuales todo el trabajo debe fluir con un objetivo único, la consecución del objetivo.

Además de esta necesidad de compenetración del equipo con todos los integrantes del proyecto, creo que es fundamental el último punto del que quería hablar hoy. Sacar el máximo de cada uno de los integrantes. No dejemos que la creatividad y el saber hacer de las personas  que componen el equipo queden eclipsados. Cuando trabajamos con un proyecto de innovación, se requiere para el éxito que todos los integrantes aporten lo mejor de cada uno, la mayor cantidad de talento posible es fundamental para conseguir atraer las mejores ideas y propuestas de cada uno de ellos. Tal y como cita Kaoru Ishikawa “Ninguna empresa puede ser mejor o peor que las personas que la componen” por lo tanto, involúcrales y saca lo mejor de cada uno para conseguir que el proyecto fluya.

Además, como un aspecto fundamental de cualquier metodología adaptativa es el aprendizaje, el propio equipo se va optimizando y depurando hasta conseguir precisar de forma casi absoluta qué cantidad de trabajo van a poder cerrar en un plazo determinado, como es la longitud del Sprint. Esto nos permite ser conscientes como clientes del proyecto basados en el trabajo del Product Owner, hacer una pequeña planificación sobre criterios para abordar la pila de hipótesis y tomar decisiones a partir de métricas obtenidas muy rápidas, encajadas, siempre que se pueda, con experimentos concurrentes.

Como resumen, metodologías ágiles o adaptativas, como son Scrum encajan perfectamente en propuestas como son proyectos innovadores, donde la rapidez y la adaptabilidad son la base sobre la que sustentar todo el proceso de eliminación de incertidumbres de nuestras hipótesis en las que se basan nuestras nuevas propuestas.

 

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