¿Qué necesita un estado para alcanzar un alto nivel de desarrollo de innovación?

Es necesario convertir a España, en un estado de alto nivel de desarrollo de innovación. Esta es una premisa básica que se debe entender desde cualquier punto de vista, tanto a nivel empresarial, social y medioambiental. Se deben generar propuestas líderes en distintos mercados que aporten beneficios a toda la sociedad, para permitir seguir desarrollando el tan denostado “estado del bienestar”.

Desde la presentación de la propuesta de “España 2050” a los Fondos de recuperación europeos denominados Next Generation, por supuesto, pasando por 130 medidas del reto demográfico que tanto nos interesa por motivos personales, hay un elemento común en todos ellos, tanto en estos proyectos a nivel nacional o internacional, independientemente de partidos que lo promocionen o entidades que propugnen por ello, y todos hacen especial énfasis en el desarrollo de la innovación.

colores surtidos en la montaña por Shashank Kumawat

No solemos hablar de ello, de estrategias macro, pero en los últimos tiempos se están generando muchas noticias y circunstancias que, por esta vez, vamos a dar nuestro punto de vista, aportando nuestro punto de vista desde aquello que todos los días estamos encontrando en nuestro día a día.

Nuestro punto de vista no será desde un enfoque de arriba abajo, sino de abajo a arriba para, basada en nuestra experiencia. Seguro que hay grandes expertos en enfoques macros que no compartan muchos criterios, pero es tan solo una opinión sobre qué aspectos o criterios, desde nuestro punto de vista, habrá que incentivar para generar el alto nivel de desarrollo de innovación que todos y cada uno de estos programas están buscando.

No hay otra forma de avanzar como sociedad que innovando

Como todo, si se quiere innovar a cualquier nivel se debe basar en algo tan básico como es la educación. Si la operación nos da de comer hoy, la innovación es nuestro plan de pensiones y las inversiones en educación son las cuotas que hoy se deben pagar. Fomentar la educación en todos los niveles aportará las herramientas necesarias para desarrollar la estrategia de futuro, evitando el fracaso escolar, mejorando las habilidades científico-técnicas, fomentando a los doctorados e investigadores que han terminado sus estudios, focalizándose en aspectos como la publicación de publicaciones generarán la base sobre la cual, se puedan generar avances sobre los que desarrollar los nuevos avances.

Una vez que ya se tiene buena base, seguiremos con algo como es la investigación y su puesta en mercado. Fomentar los equipos de investigación (de todo tipo), de tal manera que se generen nuevos conocimientos en nuestros laboratorios o centros de investigación es clave. No se debe olvidar que hay mercados clave en cada territorio, de tal forma que la investigación, o una parte de ellos, pueden resolver retos de estos mercados. Esta manera genera una serie de oportunidades de generar ventajas competitivas que empezarían a aportar los tan deseados beneficios con triple impacto. Esto no quita para que, como una buena gestión de riesgos en inversión nos reclama, se diversifique las propuestas y se trabaje sobre nuevos mercados o propuestas.

Si las operaciones nos pagan hoy, la innovación debe ser nuestro plan de pensiones

Otro criterio fundamental debe ser el fomento de la innovación por parte de todos los actores, tanto empresas grandes como PYMEs de todo tipo, sin olvidar a la propia Administración Pública. Pero innovar tiene tantas posibilidades, que propuestas como la innovación interna y sus intraemprendedores como la colaboración con otras entidades o actores, generan mucha más riqueza, como son programas de innovación abierta como la tan buscada transferencia tecnológica entre universidades como sus centros de investigación deben ser fundamentales para llevar la innovación a los mercados, generando grandes éxitos y una serie de fracasos que, de una forma u otra, no se deberían penalizar, si no fomentar porque de grandes fiascos suelen salir nuevos brotes muchos más fuertes.

Por supuesto, para hacerlo posible, la inversión pública debe ayudar, pero no es la única. La colaboración público-privada y el fomento del capital riesgo para dar el oxigeno al crecimiento de los proyectos innovadores, así como hacer posible que los emprendedores de cualquier tipo, desde el más tecnológico hasta el más físico y tradicional, independientemente de su ubicación geográfica, pueda acceder a estos recursos. Capital privado como inversión y también facilitar el acceso a herramientas bancarias con una gestión de riesgo respaldada en procesos muy iniciales. Todo ello accesible a todos ellos, ya que un emprendedor rural es tan valioso (yo diría incluso que más) que cualquier otro que esté ubicado en cualquier gran ciudad.

Podríamos explicar casi en un libro porqué estos y no otros son nuestros motivos para desarrollar un alto nivel de desarrollo de la innovación. Muchos de ellos son comunes, pero otros también lo son porque personas con nombres y apellidos lo sufren cada día. No lo olvidemos nunca, si la innovación nos hizo humanos bajando de los árboles, andando erguidos o utilizando el fuego, también nos hará subir a las estrellas más lejanas con la idea de hacer mejor la vida a las personas.

 

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