¡La caja! ¡No olvides la caja!

Quizá sea por nuestras últimas vivencias, pero cada vez más, consideramos que la caja para un nuevo negocio es la base. Está muy bien las proyecciones en ventas, los indicadores de coste de adquisición o el volumen de negocio, pero cuidar la caja es y será siempre la base para el desarrollo de un nuevo proyecto.

Es cierto que, cuando hablamos y tratamos con nuevos negocios, intentamos que el entusiasmo de las cosas buenas no nos envuelva, pero curiosamente, es bastante difícil en las mentorizaciones y que el intercambio de buenas vibraciones no haga que olvidemos aquellas cosas relevantes para un nuevo negocio y la caja (bendita y malvada caja) siempre lo es.

Imagen caja de madera de medicinas antiguas de Alina Vilchenko

Algunos proyectos con los que colaboramos nos plantean estrategias muy curiosas, ingeniosas y en algunas ocasiones, tan disruptivas que haya situaciones que bordean la genialidad o la auténtica locura. Esto es una situación que se da en innovación muy a menudo, de la locura a la genialidad hay un paso muy pequeño, y en un salto en el vacío donde la niebla de la incertidumbre no nos permite ver el futuro ni el destino.

Haz lo quieras, pero monitoriza siempre la caja

En las últimas semanas, con muchísima pena, estamos viendo un nuevo negocio de una emprendedora con unas ganas inconmensurables, con arrojo y con un impacto en la sociedad encomiable. Veíamos los datos proporcionados por un “controller financiero” y veíamos distintas métricas que nos permitían tener una monitorización del negocio, pero siempre muy enfocado a un entorno económico. Por más que dábamos vueltas a la situación financiera, ver si éramos capaces de dar respuesta a los pagos en función de los cobros recibidos, no se conseguía visualizar la situación real.
Por este motivo, cuando vimos la situación y la evolución de la caja (juez insobornable que nos deja a cada uno en nuestro lugar) pudimos comprender que muy buenas palabras, muy buenas estrategias, muy buenos ratios de venta y económicos pueden ocultar algo que es fundamental para la vida de tu nuevo negocio. Ver la salud y como se van desarrollando los acontecimientos en tu caja nos van a decir la verdad de la situación a la que afrontar. Por este motivo, este proyecto ha encontrado el dictamen de la triste realidad y se ha encontrado con unos nuevos retos que suponen un retraso de la estrategia definida. Por este motivo, volver a recomendar, no nos cansaremos nunca, de monitorizar como dueños y responsables de nuestro nuevo negocio, de la gestión de caja día a día.

Estrategia a donde llegar, pero caja para ir avanzando

En este caso, teníamos una estrategia de crecimiento muy trabajada y bien elaborada, pero la situación de la caja debe mandar y ver hasta que punto se pueden afrontar. Por este motivo, nuevas propuestas de comercialización, inversiones y resto de acciones deben realizarse, pero nos debemos adaptar al metrónomo que nos indica la gestión de caja. Crecer y desarrollar la empresa debe hacerse, por supuesto, pero es fundamental comprender que la evolución de la caja nos va dando gasolina para seguir acelerando.
Con este criterio en mente, cuando se está afrontando cualquier modificación o creación de una estrategia, siempre nos debemos referir a la caja para evitar o, en la medida de lo posible, tener a la caja como temporizador y metrónomo para dar el ritmo adecuado a nuestro negocio. Esto no significa que no vamos a vivir con ningún problema financiero (de hecho, si se realiza un aumento de ventas y de volumen de negocio, seguramente las necesidades operativas de fondos van a cambiar y se deben incorporar a su fondo de maniobra dinero para hacer frente), sino que conozcamos la situación e impongamos formas de hacer que cualquier situación financiera esté controlada, o por lo menos, monitorizada para conocer el impacto en el desarrollo de nuestro nuevo negocio.
Por este motivo, para evitar nuevos chascos ni desilusiones, es responsabilidad de los gestores, dueños o como último responsable del nuevo negocio, tener una gestión de caja que acompañe la operación de nuestro negocio, ya vaya a ser que nos dispongamos a adelantar un reto y a mitad de camino, nos quedemos sin la gasolina de caja y tengamos que hacer un volantazo brusco a nuestro modelo de negocio y crecimiento.

 

También te puede interesar…

Innovación y la gestión de riesgos ¿un roadmap de innovación? SCRUM y su papel en la innovación

2 comentarios sobre “¡La caja! ¡No olvides la caja!

  1. Muy acertado Santi, un buena caja es día a día de cualquier empresa. Esos pagos que no debemos olvidar y esos cobros que tenemos que gestionar. Es la verdadera medida de nuestra actividad, lo que nos pone con los pies en la tierra. Saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *