Emprendimiento rural. Una apuesta por la innovación de futuro.

La innovación rural, tras las últimas vivencias, se ha convertido en una apuesta por la innovación de futuro. Es un entorno donde hay muchas oportunidades y situaciones donde desarrollar negocios con un impacto positivo para los que lo hacen posible y para el entorno.

Quizá haya sido por tener un vínculo con el entorno rural, o quizá porque a los que no hemos podido vivir las circunstancias que nos contaron nuestros mayores, es cierto que se ven los entornos rurales de una forma más positiva. Hablando en el evento “Soria Tech Financing” que organiza el campus de Soria de la universidad de Valladolid, uno de los participantes, exactamente Javier Martín como delegado de Empresoria, comentó un aspecto que impacto y golpeó en nuestra cabeza. “Las nuevas juventudes no están influenciados por las historias que nuestros padres y abuelos nos contaron del entorno rural. Ellos no tienen esos anclajes y afrontan la ruralidad de una forma distinta a nosotros.”

Recuerda con licencia CC de SoydeRecu

Este comentario, aparte de hacerme sentir un poco viejuno, me hizo ver algo que, evidentemente, nuestro punto de vista, no habíamos tenido en cuenta. Quizá haber escuchado a los mayores hablar de como estaba el campo, o de las vivencias en este entorno, han dado una imagen de pocas oportunidades, muchas relacionadas con trabajos duros y físicos. Agricultura o ganadería, llevadas a condiciones muy complicadas, hacían que montar un negocio en este entorno fuera complicado.
Pero ahora, quizá por las tecnologías de la información, quizá por una serie de criterios como la posibilidad de contactar con cualquier persona o entidad fuera de tu realidad, de tu entorno, incluso de entornos lejanos, hacen posible que el emprendimiento rural no tenga porque ser relacionado con estas condiciones y sea un punto donde la innovación surja de una forma distinta a como lo hace en grandes ciudades.
La innovación lo hacen personas, que, a su vez, lo hacen basándose en ideas o propuestas basadas en muchas experiencias. Pensar que desde entornos como grandes ciudades son los únicos puntos donde se pueden cambiar formas de hacer o crear nuevas soluciones sería muy presuntuoso (aunque algunos lo creen así). En los entornos rurales, los retos y las soluciones pueden basarse en criterios distintos, cambiando formas de enfrentarse a situaciones utilizando activos muy tangibles, como espacio, situación geográfica o incluso productos específicos de las distintas zonas, así como intangibles, como son cultura, tradiciones o incluso, algo como la tranquilidad o la forma de vida, pudiéndose generar algunas circunstancias que hacen posible generar buenas vibraciones entre equipos de trabajo.
Además, suele ser un elemento común en muchos de estos proyectos, un aspecto fundamental para el bienestar comunitario. Casi todos de ellos, por no decir todos, buscan algo que es importante para todos, el triple impacto de lo que se hace. Ellos, sobre todo aquellos que son conscientes de su ubicación y de la fragilidad de su entorno, han entendido como una obligación moral, incluso, como un mandamiento cerrado un mantra que no se debía haber perdido en ningún momento. Las empresas y la innovación en general deben impactar económicamente en el entorno (ojo, esto no significa que a los emprendedores no les guste el dinero, ni mucho menos) pero no sólo en algunos, si no en toda la comunidad. Por supuesto, los paisajes y sus actores, como son montes, como son caminos, ríos, montañas, animales cercanos, es decir, todo el ecosistema natural debe mantenerse de una forma adecuada, sin generar ningún impacto irreversible sobre él.
Además, y este quizá sea un punto que más importe (por lo menos, lo es para nosotros) conseguir que las personas puedan mantener su residencia y su forma de vida en un entorno rural. Historias como las de Laura de Innoflower, cuando cuenta que en Borobia, pequeño pueblo al noreste de Soria su negocio es capaz de mantener una escuela rural son las motivaciones básicas y fundamentales para entender que el emprendimiento con las innovaciones (en este caso, en el mundo de las flores) pueden hacer un mundo mejor.
Por esto y otros motivos, quizá más internos y personales, desde Cocreanet solo podemos pensar en ayudar a este tipo de emprendedores para intentar cambiar el mundo. Innovación para cambiar el mundo… y además que si!!

 

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