Problemas de innovar en entornos rurales

Muchas veces se ve a la innovación como una base para progresar y volver a dar vida a entornos rurales, pero es necesario tener una serie de elementos en zonas despobladas que sean la base para poder innovar con estos mimbres.

Ir de vacaciones a entornos rurales escasamente poblados me había aportado mucho en el pasado, pero lo que ha ayudado mucho más a entender cómo es el problema de la despoblación en el mundo rural ha sido desplazar nuestro lugar de trabajo, durante un breve espacio (lo que nos han dejado nuestros clientes), a un entorno con baja densidad de población y con un proceso de vaciado que asusta incluso a sus propios habitantes.

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Este verano nos decidimos a trabajar en COCREANET, durante una temporada, con los amigos de El Hueco Oxma (mil gracias al equipo de José Ángel y de Armando que nos han dado facilidades a todo lo que necesitamos o pudiéramos necesitar) y vimos y sentimos (de forma muy somera) cuáles eran las ventajas y desventajas de los emprendedores y empresas ubicadas allí para poder, simplemente intuir con conocimiento de causa, cuáles son los problemas de innovar para relanzar proyectos innovadores en estos entornos.

Evidentemente, otros amigos y compañeros de profesión han hablado de las infraestructuras. No cabe duda que en entornos con buenas infraestructuras de comunicaciones y, si puede ser, de transporte, hacen posible la realización y lanzamiento de nuevas propuestas innovadoras. Como una mera nota propia, desde nuestro punto de vista como empresa relacionada con nuevas tecnologías e innovación basadas en la economía del conocimiento, no podemos más que suscribir una cita de nuestro buen amigo José Antonio Herce, en la cual comenta “Mejor banda ancha que vía estrecha.” Por nuestra parte, en nuestra ubicación, podemos afirmar que las infraestructuras de comunicaciones son adecuadas, aunque en casos como los de muchos amigos como Antxón, Izaskun o de Michele que desarrollan proyectos innovadores en zonas rurales, estas infraestructuras hacen muy difícil el poder acometerlas en condiciones.

Lo que sí pudimos percibir y probar fueron dos aspectos que en nuestra opinión han sido muy relevantes. Por orden de importancia creo que se podrían describir como falta de talento y, por consiguiente, falta de ecosistema innovador. Ha sido una constante con todos los valientes que se han lanzado a emprender en zonas despobladas, desde negocios tan tradicionales como la restauración o mantenimiento de infraestructuras, hasta nuevos negocios con un alto componente tecnológico de última generación.

Por un lado, Vero, empresaria joven y con ganas de hacer su negocio de restauración nos comentó repetidamente la necesidad de encontrar a nuevos colaboradores para distintos trabajos relacionados con la hostelería y las grandes dificultades en encontrar a alguien capaz de hacerlo posible, por no decir al bueno de José Angel con su negocio de movilidad turística, incapaz de encontrar a alguien con la disposición de dar respuesta a sus clientes para él lanzarse a desarrollar nuevos proyectos o negocios. Estos casos son perfiles con media o poca cualificación, pero el caso de David, con un negocio basado en una propuesta tecnológica muy disruptiva, con un futuro muy prometedor, con el uso y posibilidad de desarrollarse en el mundo tan complejo e innovador como el análisis de imágenes, patrones de comportamiento o incluso, inteligencia artificial, sigue sin poder conseguir a los 4 técnicos que requiere para el lanzamiento de sus nuevas líneas de negocio. El problema no es encontrarlo en zonas con poca gente, sino que personas que provengan de allí o nuevos habitantes, no se muestran receptivos ni siquiera a escuchar las posibles ofertas en unas condiciones mucho mejores que las ofrecidas en un entorno como el de Madrid.

Además, como el talento se ha ido, sucede la siguiente consecuencia. Se genera un entorno de derrotismo y de baja estima que hace imposible que haya un ecosistema o entorno donde puedan surgir nuevos proyectos. Las ideas que generan proyectos son como brotes de nuevos árboles, hay que ayudarles a crecer rodeados de elementos y aspectos que favorezcan el crecimiento. Aun así, propuestas como es el pintamonos (propuesta de crowdfounding para fomentar el arte urbano en entorno rural como es El Burgo de Osma) siguen apareciendo gracias al esfuerzo de los últimos que hay capaces de lanzar nuevas ideas….desde aquí, todo nuestro apoyo para lanzar ideas y proyectos.

Por todo esto, por la involucración, por las ganas de los que sigan luchando, por aquellos que siguen moviendo cielo, tierra y mar para hacer posible otra ruralidad (Javier, Antxón, Teresa y el propio Joaquín entre otros de El Hueco y Asociación de Tierras Sorianas del Cid) seguiremos peleando hasta la victoria, siempre.

 

 

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