En innovación, copiar nos sirve para idear

Quizá sea por el glamour de la creatividad, pero en innovación basarse en ideas de otros es una opción muy válida para idear nuevas propuesta o hibridar alguna existente, de forma que reciclemos conceptos ya testados en entornos reales.

 

Hablando con el equipo de Tristán sobre su propuesta de comercialización de su nuevo negocio, me comentaba que había intentado darle una vuelta a las palancas y contenidos de su nuevo experimento para afinar su embudo de comercialización en un proceso de venta complejo. Me comentaba que intentaba aplicar distintas técnicas de creatividad para generar un contenido adecuado y también, refinar algún aspecto de su planteamiento. Este concepto es muy válido, pero me hacía el símil gracioso referenciando a Joan Manel Serrat en su canción “No hago cosa que pensar en ti” en su estrofa “Hoy las musas han pasado de mí” y me comentaba que el tiempo no perdonaba y no quería ver lo que hacía la competencia.

Innovación crear copiar

Banco de imágenes de Pixabay, Flor de loto by Matryx

Si se basa el desarrollo de un nuevo negocio en un proceso de acumulación de conocimiento validado con el menor coste posible, es necesario hacer lo máximo posible para ir validando hipótesis con el menor coste posible de tiempo y dinero. Hay ocasiones en que las musas de la inspiración nos tardan en aparecer, por lo que inspirarnos en lo que hacen otros es una opción muy válida. Esto no significa copiar al pie de la letra (aunque quién sabe…) sino en tener nuevas propuestas basadas en ideas de otros competidores o actores del mercado, o bien, juntar ideas de varios para hibridarlas (haciéndolas tuyas) y generar una nueva capaz de ser innovadora por el planteamiento realizado.

Research o conocer en detalle el problema y las soluciones existentes.

 

Por supuesto que la creatividad es fundamental para los proyectos de innovación (también lo es para la vida de las personas en general), ya que permite buscar nuevas propuestas de solución en, por ejemplo, un proceso de ideación dentro de la ejecución de un reto de innovación trabajado bajo metodologías de pensamiento de diseño (Design Thinking). Pero hay varios criterios que nos pueden ayudar basándonos en las ideas o soluciones planteadas por otros.

Si se entiende el proceso de pensamiento de diseño como ciclos repetitivos, el proceso de research o búsqueda de criterios y conocimiento del entorno es algo que habitualmente los equipos piensan en realizarlo solo una vez, cuando debe ser algo que es necesario afinar en cada ciclo. Ver las ideas y propuestas de los demás en distintos aspectos puede ser una palanca para relacionar con varios conceptos previos o validados, generando un nuevo proceso de ideación mucho más rico y con criterios diferentes, generando un sentido más afinado o completo al proceso de ideación del ciclo anterior.

Hibridar o basarnos en lo que hacen lo demás siempre se debe explorar.

 

Esta idea de basarnos en las propuestas de competidores directos o soluciones alternativas nos puede ayudar mucho, además, para comprender y ver si hipótesis que tenemos en nuestro proyecto se pueden afinar o enfocar desde otro prisma. Este aspecto es poco trabajado en algunos entornos, pero nos puede dar un aporte relevante de información, ya que nos permite ver posibles pivotajes de negocios existentes y comprender situaciones por las que se han producido variaciones de ideas planteadas desde el inicio de estas propuestas.

Esta opción de hibridar y mezclar ideas de distintas propuestas para generar una solución en el proceso de ideación no es algo nuevo. Hay técnicas de creatividad muy utilizadas en distintas propuestas metodológicas que utilizan este concepto de alguna forma. Personalmente, en nuestra propuesta de diseño de servicio, momento previo a la ideación o como primera fase, herramientas como la Flor de Loto pueden aportar muchas ideas o criterios que son muy relevantes incorporar en el servicio propuesto. Esta herramienta consiste en identificar distintas características que debe contemplar nuestro servicio, identificando competidores o actores que lo apliquen de una forma acorde a los criterios del equipo de trabajo, generando cada uno de ellos inspiración para pasar, a continuación, a la ideación de un recorrido de cliente o de usuario.

Como hemos visto, si el conocimiento validado es el objetivo de cualquier proyecto de innovación, pensemos que observar a competidores, sustitutos o incluso proveedores, puede ser una forma de inspirarnos basados en su experiencia para generar nuevas propuestas de solución, hibridando o adaptando soluciones que ya estén implementadas.

 

 

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