Llegar a la innovación desde la pyme

La innovación no tiene porqué ser territorio exclusivo de las grandes empresas. Existe muchas opciones de convertir la innovación en algo tangible y asequible también a las pymes.

Ha llovido mucho desde que Unamuno lanzó aquella frase del “qué inventen ellos”, refiriéndose a la ¿inevitable? alergia de nuestro carácter hispano a probar a mejorar nuestros sistemas productivos a través de la ciencia y la tecnología. En efecto, a España le ha costado mucho y todavía estamos lejos de otros países de nuestro entorno, pero nadie en su sano juicio se atrevería hoy defender tal afirmación.

Innovación pymes

Banco de imágenes de Pixaby, autor WikiImages

Por otro lado, la realidad del tejido empresarial de nuestro país ofrece un panorama de pequeñas y medianas empresas, generadoras de un gran volumen de puestos de trabajo y riqueza, con serias dificultades para convertir en realidad sus deseos de mejorar y prosperar a través de la innovación.

Y es que la innovación, a fuerza de encumbrarla, la hemos convertido todos en una especie de quimera tan deseable como inalcanzable para muchos, aunque sólo sea por la complejidad de aterrizarla a proyectos concretos. Pero desde este blog, y desde nuestro quehacer diario, hace tiempo que decidimos librar la batalla de desmitificar la innovación. Desmitificarla para hacerla aprehensible y comprensible, para ponerla al servicio de los objetivos de negocio y, en definitiva, para convertirla en accesible a todas las empresas. Democratizarla que podríamos decir.

Esta estrategia de acercamiento tiene un target básico: las empresas medianas y pequeñas españolas. Porque para una gran empresa, la innovación, que le puede llegar a resultar igual de incomprensible llevada a lo pragmático, puede convertirse en una partida presupuestaria que se ejecute a través de las grandes consultoras expertas. Pero, ¿qué pasa con las medianas?, ¿cómo justificar ante un consejo de administración – muchas veces familiar y no pocas veces tradicional – un gasto en algo que tampoco tiene fácil explicación?

Hay muchos directivos, herederos de compañías familiares con muchos años de historia a sus espaldas, ejecutivos de las empresas de tamaño medio – a veces, no tanto -, que se preocupan y mucho por mantener la posición de su legado, por satisfacer cada vez mejor a sus clientes, por encontrar nuevos espacios de negocio donde seguir creciendo. No hace falta irles con monsergas sobre la innovación grandilocuente, lo que necesitan es que alguien hable su lenguaje y les sugiera cómo pueden ellos explorar todas esas oportunidades, en lo concreto. Esta es la innovación que se toca, pero lo de menos es el nombre.

Hay muchas maneras de aterrizar la innovación, tantas como empresas con ganas de seguir prosperando. En unos casos será a través de la ideación interna, haciendo partícipes a sus propios trabajadores, en otros será por la vía de la colaboración con startups y otros agentes externos, en otros será incubando sus propios proyectos, y en otros ayudando a financiar nuevas ideas. Será más o menos abierta, más o menos colaborativa, más o menos costosa, pero será. Y cuando llegamos con este mensaje, ya lo creo que nos entienden.

Así que sí, aquí sí inventamos aunque nuestros inventos no llenen las páginas de la prensa del postureo. Se puede y se está haciendo: llegar a la innovación desde la ¿pyme?

 

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