De verano en verano

Ruralidad e innovación se dan la mano en iniciativas que no gozan de la atención mediática del emprendimiento startupero ya clásico pero que hacen realidad el sueño de la sostenibilidad.

Desde que nació este blog, hace ya más de 4 años, acostumbramos en el mes de agosto a refrescar a nuestros lectores – una y mil veces, gracias!! – con entradas más ligeras, también más personales, intimistas diría casi, que invitan a la reflexión cobijados a la sombra en una calurosa tarde de verano.

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Valdeavellano de Tera

Algo que queríamos experimentar hace tiempo y que ¡por fin! este año hemos cumplido es trabajar a distancia fuera de Madrid. Tuvimos la suerte inmensa de encargarnos de algunos proyectos fuera y aprovechamos esta circunstancia. Ahora mismo escribo desde Soria.

La perspectiva del emprendimiento, de las startups, de la innovación, cuando te alejas de la gran ciudad es completamente diferente. Para empezar, el tiempo corre de otra manera y contra lo que se pueda pensar, cunde muchísimo más!! No es sólo tener más tiempo para trabajar, reunirte online, y hasta escribir este blog, es sobre todo poder pasar rato hablando con gente que piensa y vive de manera diferente, aunque también tenga una startup.

A veces, desde nuestra posición de urbanitas acérrimos (conste que no dejo de sentirme de este modo), pensamos que todos esos que ponen en marcha proyectos innovadores en las zonas rurales son una suerte de resistentes del sector primario de la industria: agricultura y ganadería. Quizá en el fondo subyace un cierto prejuicio que sitúa a este sector por detrás de los demás. Grave error.

En estas semanas hemos conocido, y nos hemos reencontrado en otros casos, con interesantísimas propuestas emprendedoras dentro del sector de la agricultura y la ganadería. Es un terreno abonado, nunca mejor dicho, a la innovación ya que todos los agentes sin excepción son sensibles a la necesidad de aprovechar la tecnología para mejorar los procesos productivos.

Pero además, ¡¡sorpresa!! Nos hemos encontrado con proyectos que en absoluto pertenecen al sector primario industrial pero que han decidido establecerse fuera de la gran ciudad para, de paso, poner su granito de arena a esto de frenar la despoblación.

Cualquiera de estas iniciativas, que nada tienen que envidiar a las habituales con las que trabajamos en cuanto a capacidad innovadora, aborda su día a día con algunas dificultades extraordinarias: problemas de conexión a Internet, escasez de infraestructura de comunicaciones, pocos transportes públicos, etc. Pero lo hacen desde su postura militante de defensa de un medio rural que no van a abandonar. Esta perseverancia, unida a la que ya conocemos que tiene que tener cualquier emprendedor, les hace especialmente idóneos para hacer despegar su idea de negocio.

Pero no sólo es eso. Es que cuando decides lanzar una idea desde el entorno rural, en el 99% de los casos es declarada tu afiliación a dicho medio, crees en ello y has decidido formar parte de este movimiento. Eso significa que lo conoces. En algunos casos, la solución que planteas responde en mayor o menor medida a una necesidad que has detectado justo ahí, precisamente por ese conocimiento del entorno que no siempre se encuentra en otros emprendimientos “no rurales”. Y en todos los casos, tu propuesta va a observar unas características de integración con este medio, de no agresión, de sostenibilidad.

Asistíamos el pasado fin de semana a un encuentro con emprendedores y agentes relacionados con el movimiento de nueva ruralidad  en Valdeavellano de Tera. Allí, con Joaquín, su coordinador y organizador también del Razón Valley, departíamos bajo la sombra de un roble, durante la sobremesa, sobre todas estas cuestiones. El reto: ¿cómo podríamos atraer hacia los entornos rurales a las personas con capacidades para lanzar más propuestas innovadoras?

Una cosa quedó clara: la ruralidad será innovadora o no será, pero el futuro pasará por la ruralidad o no será tampoco.

Y así, de verano en verano, os invitamos a reflexionar sobre esta cuestión y a que, si os parece bien, compartáis con nosotros vuestra opinión. Feliz verano!!

 

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