Valorización de una empresa como propuesta de innovación

Poner en valor los activos o la también llamada valorización de un empresa puede ser una excelente propuesta para desarrollar nuevos negocios y gestionarlo como si fuera un proceso de innovación.

Gonzalo, además de ser un buen tipo, tiene un hándicap habitual cuando tiene que ir al Consejo de Administración de su empresa. Es el responsable de informática o comunicaciones de una compañía internacional ya consolidada, con desarrollos muy potentes capaces de diferenciarse de la competencia, pero siempre es visto como aquel que gasta el dinero de su organización. “Siempre me dicen que gasto mucho y no sé qué puedo hacer para generar también ingresos.”

Esta circunstancia es muy habitual en empresas ya consolidadas con un modelo de negocio maduro. Hacen muchas cosas muy bien y tienen un margen de contribución que les permite estar relativamente tranquilos. Ahora bien, el consejo de administración sabe perfectamente como evolucionar sus productos y servicios para sus clientes, pero no tiene muy claro cómo conseguir generar nuevas líneas de negocio. Para estos casos, la idea de valorización es muy adecuada.

¿En qué consiste? Básicamente, si nos centramos en el significado de la palabra consistiría en poner en valor algo. ¿El qué? Los activos que ya tiene la empresa. En muchas ocasiones, el propio desarrollo del negocio requiere de desarrollar soluciones propias para completar y añadir valor a la cadena de negocio principalmente, aunque en muchas ocasiones, se genera también en actividades de soporte. Si utilizamos estos procesos, este know-how, si lo aplicamos como si fuera un proyecto de innovación, se puede convertir en una nueva línea de negocio capaz de generar ingresos a la empresa que lo ha desarrollado.

Esta idea es mejor si se desarrolla como un ejemplo. Imaginemos que estamos trabajando en un ecommerce y se decide tener una propuesta de fulfitment, en la cual se gestiona las peticiones a los fabricantes, la recepción de la mercancía, el almacenamiento para ser más eficiente (almacén no caótico) y optimización del proceso de pack&picking, así como el labeling de la empresa de transporte, sin olvidar todo el proceso de track&trace y la gestión de la logística inversa producida por las devoluciones, conseguiremos una ventaja importante y competitiva frente a otros players del sector. Para hacer este proceso posible, la empresa debe realizar una inversión en un activo como es el know-how, los procesos y la tecnología que le da soporte. Este proceso puede ayudar al negocio de la tienda online, pero también puede ofrecer a otras tiendas online un servicio de dropshipping, de tal forma que, pudiendo o no utilizar su propia marca, pueda desarrollar estos servicios a otros clientes y diversificar consiguiendo más ingresos basados en una solución validada. Si os dais cuenta, este proceso descrito es cuando una empresa como Amazon tenía su propuesta de marketplaces y decide lanzar su propuesta logística  para nuevos clientes que quieran externalizar su proceso logístico como un dropshipping.

Si lo vemos como el lanzamiento de un nuevo negocio, si seguimos el proceso de Desarrollo de Cliente o Customer Development, el encaje problema-solución lo tendríamos realizado, salvo por las acciones necesarias para relacionarnos con los clientes de forma adecuada, pudiendo enfocar el encaje producto-mercado de tal forma que consigamos la optimización del servicio y producto.

Con esta forma de afrontar esta forma de innovar, se genera dos ventajas que son muy relevante y que repercuten de forma directa en la línea de flotación de la empresa, que es la cuenta de resultados. La primera de ellas es la diversificación de las actividades, surgiendo nuevos ingresos con un proceso de inversión no muy elevado, ya que hay parte de los activos que son reutilizados, y la segunda, quizá más oculta en algunas ocasiones, como son los ahorros producidos por la generación de varias economías de escala, consiguiendo afectar directamente a los costes directos por operación.

Por lo tanto, si tu empresa es madura y no sabes cómo empezar a innovar, quizá sea una buena idea comenzar con la valorización de tus activos científicos o técnicos.

 

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