Aprendizaje desde la crisis de COVID-19. Planificación estratégica en entornos VUCA

Viendo cómo se está desarrollando la crisis de COVID-19, tener una planificación para un entorno VUCA, tan cambiante, tan poco predecible, supone un cambio de paradigma muy relevante frente a procesos basados en un entorno predecible.

En estos momentos que se están viviendo, con tantos cambios, tan impredecibles, y con tanto impacto en la vida de todos, hablar de estrategia puede parecer algo complicado, pero quizá no sería descabellado tener aprendizajes para el medio y largo plazo. Como decía un gran compañero mío, “equivocarte cuando haces algo no es ningún problema, pero repetir el error ya es algo que no deberíamos volver a permitir”.

COVID-19 Planificación estratégica VUCA

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Por este motivo, aunque en el enlace anterior se ha hablado de prospección estratégica, diseño especulativo o diseño de futuros, para dar aún un poco más de enfoque sobre qué se puede pensar para afrontar distintos escenarios.

Indagando en un marasmo de información compleja, con distintas propuestas para enfocar en la toma de decisión en entornos cambiantes, basándonos en este artículo de estrategia bajo entornos de incertidumbre, se propone un escalado de escenario de toma de decisión en la estrategia a tomar.

Niveles de incertidumbre sobre decisiones estratégicas

Para clasificar el nivel de incertidumbre en la toma de decisión, se plantean 4 niveles distintos.

  • Futuro claro: No hay otra posibilidad que el escenario de toma de decisión en un futuro no alterable (esto no suele ser la condición habitual).
  • Futuros alternativos: Suelen basarse en eventos o disparadores que pueden suceder o no, generando varios futuros posibles alternativos.
  • Futuros posibles: Son aquellos escenarios que, basados en criterios a priori identificados pueden ocurrir, aunque no sean posibles si las circunstancias no se “desbocan”
  • Absoluta incertidumbre: Se han generado escenarios de futuros no contemplados en los posibles escenarios posibles. (Si alguien nos hubiera consultado sobre las circunstancias actuales, hubiera afirmado que sería absolutamente imposible).

Qué herramientas funcionan por cada nivel de incertidumbre

Evidentemente, no todos los escenarios son parecidos y hay pocas coincidencias sobre cuáles son las mejores herramientas para afrontar las distintas tomas de decisión.

Mientras que en el futuro claro se puede utilizar metodologías de toma de decisión basadas en propuestas muy predictivas, otras no lo pueden ser tanto. En este primer caso, herramientas como DAFOs, análisis de recursos y capacidad, cadenas de valor a implementar suelen ser la base operativa y estratégica, los descuentos de flujo de caja suelen ser una excelente propuesta para validar escenarios para tomas de decisión económico-financieras.

En futuros alternativos, al depender de distintas variables, es muy importante ver tus capacidades internas, pero aparece un nivel alto de incertidumbre porque no se sabe cómo van a responder otros aspectos del mercado tales como competidores directos, alternativos y lo que puede ser más importante, los propios clientes. Se pueden realizar estimaciones de las herramientas utilizadas con anterioridad en los futuros claro, pero intentando cuantificar y cualificar los escenarios basados en el impacto de las variables que han cambiado el escenario.

En este caso, así como en el caso de futuros posibles, la forma de tener la estrategia a tomar va a depender de la cantidad de escenarios que puedan suceder y cómo las variables que generan estos cambios van a afectar. Para evaluar ambos, se recomienda leer la entrada anterior sobre diseño de futuros.

Por último, en los casos de absoluta incertidumbre, poco se va a poder validar basándose en análisis cuantitativos, ya que no se va a saber cómo hacer una estimación a futuro del impacto, pero sé se podrán ir tomando decisiones muy adaptativas basándose en metodologías adaptativas para entender cuáles y cómo van a ser las decisiones para tomar.

En resumen, en tiempos de absoluto impacto y sin tener previstos escenarios de tan alta incertidumbre como los actuales, no hay metodologías adaptativas que sepan estimar el impacto de forma cuantitativa, pero sí poder tener algunas ideas y criterios basados en toma de decisión en metodologías adaptativas, ya que cualquier previsión sobre el futuro es absolutamente volátil.

 

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