¿Y si no quiero hacer crecer más mi negocio?

Hay empresas con directivos con las ideas muy claras y en algunas de ellas tienen la idea de no querer crecer más. El problema es que, si no innovas y no piensas en crecer, posiblemente en un tiempo reducido empezarás a perder tu cuota de mercado. Quizá haya que dar una vuelta a estos criterios y conseguir generar una dinámica válida para estas dos ideas contrapuestas

Dentro de nuestra idea de poder llevar la innovación a todas las empresas, independientemente del tamaño o de su ubicación, nos encontramos con empresas familiares y consolidadas en la mayoría de los casos con un denominador común muy curioso cuando hablas con sus responsables, “No quiero crecer, porque si lo hago, me muero”. Esta idea es muy común en entornos pequeños, con competidores muy identificados y dentro de un mercado maduro, con unos porcentajes del total del valor del mercado bastante estable y con pocas posibilidades de variaciones.

Crecer negocio

Banco de imágenes de Pixaby, by The digital way

Otro elemento común de este tipo de respuesta es el perfil del responsable. “Todo lo que se hace en el negocio lo tengo que controlar yo porque si no, no se hace como yo quiero” Lógico que esto sea así. Seguramente en los primeros intentos las cosas no salen como tú quieres que salga, pero si no lo intentas, será muy difícil que el proceso de delegación se produzca de forma adecuada. Grandes empresas de nivel nacional y mundial prestan grandes servicios o generan productos de alta calidad y no están los responsables pendientes de hasta cómo lo usan sus nuevos propietarios o recibidores del servicio. Saber delegar ha permitido esta situación.

Delega, delega y recoge el talento externo

 

En estos casos, que no son pocos cuando hablamos de PYMES o micropymes (ya lo asumimos con autónomos o sociedades limitadas unipersonales) es tener una necesidad de control muy arraigada que no permite crecer a la empresa por un motivo básico: no hay más horas en el día. Esto supone un esfuerzo de tal magnitud que hace al dueño o responsable coger un nivel de ansiedad tan alto, que muchos de ellos no quieren ni son capaces de soportarlo (otra cosa lógica cuando el nivel de horas trabajadas llega a más de 14 diarias durante largas temporadas)

Pero, además, supone un problema añadido en no pocas ocasiones. Los colaboradores de este tipo de empresas entran en una mala dinámica, porque al final no se hacen responsables de su propio trabajo y no entran en asumir como propio el trabajo realizado. Esto supone que, durante un momento, esta situación puede convertirse en muy cómoda para ellos, pero cualquiera entraría en desidia al no tener responsabilidades y no poder aportar el conocimiento que día a día, año a año y cliente a cliente, se va recogiendo e incorporando a ese valor intangible como en algunos casos menospreciado que es el conocimiento recogido por la organización.

Innovar y delegar para tener tu negocio con buena salud

 

Estos casos, cuando los vemos en personas de carne y hueso, con negocios y trabajadores reales, nos dan mucho coraje. Es la necesidad de soltar amarras del puerto y del mar conocido. Saber delegar y recoger el talento de los colaboradores los que pueden hacer posible generar una salud aún mejor a su negocio. Aportando el conocimiento de tantos años, ideas y propuestas planteadas por los distintos colaboradores e intentar lanzar nuevas ideas que generen valor a tu negocio (incluso cuando muchas de ellas no salgan perfectas) son la base para mantener tu modelo bien definido y con buena salud.

Si hacemos un símil con la naturaleza, si queremos que una planta crezca sana, hay que dejar de sus raíces crezcan y sus ramas también intenten desarrollarse, aunque algunas de ellas se tengan que podar por no verlas viables. Eso significa que las ramas existentes, los puntales ya maduros nos den un buen fruto, no significa que no puedan crecer otras con guía y se desarrollen con otras características, aportando buenas propuesta que mantienen a la planta acorde a sus necesidades de seguir creciendo.

Como resumen, es lógico querer controlar toda tu operación y tener tiempo para uno mismo, pero no puede ser a costa de la salud de tu empresa a medio y largo plazo. Delegar e innovar para ver posibles nuevos senderos nos permiten dar los pasos para tener una negocio saludable.

 

También te  puede interesar…

Llegar a la innovación desde la pyme Innovación directiva, qué es… Liberar el talento de las personas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *