Adentrarse en la innovación y, en concreto, en la relación que se establece entre la empresa consolidada y la startup (por ejemplo, en un modelo de innovación abierta) es casi tan complejo como asomarse a las relaciones personales.
No importa cómo le llamemos a las cosas, hablemos de qué soy yo para ti siendo yo una startup y tú una empresa consolidada. Nos conocimos hace algún tiempo, quizás demasiado aunque tú y yo medimos el tiempo de forma diferente. Tú eras, y sigues siendo, una gran empresa en busca de nuevas propuestas. Tal vez te habías cansado de hacer siempre lo mismo, o habías escuchado que estaban surgiendo competidores con ideas de negocio disruptivas, o sabías de otros que habían cambiado la manera de hacer ciertos procesos. El caso es que un día encontré un anuncio tuyo en Linkedin buscando a alguien como yo y tuve una intuición.
Pensé que tal vez ese concurso de innovación era la única posibilidad que tenía de conocerte personalmente. Por supuesto que siempre habías sido un sueño inalcanzable. Lo comenté con mis socios en el daily meeting del día siguiente y todos estuvimos de acuerdo de inmediato: aplicaríamos para ganar ese concurso.
Desde entonces hasta hoy han pasado muchas cosas… Me dediqué día y noche a preparar bien la presentación, probé un pitch y otro hasta que di con el que pensé crearía mejor impacto en ti, te propuse una solución atrevida a un supuesto reto que tampoco tenía claro si alguna te habrías planteado, pero se trataba de impresionarte.
Y lo logré, ya lo creo que lo logré. Cuando la empresa organizadora se puso en contacto conmigo para decirme que éramos uno de los finalistas apenas pude contener la emoción. En solo 2 semanas me presenté ante ti, arreglado con mi ropa recién comprada, e hice la mejor interpretación de nosotros mismos que podría haber hecho nunca. Estelar. Ganamos el concurso. Lo había conseguido.
Puse todo mi empeño desde el primer día en intentar entenderte y eso que los problemas de comunicación no nos pusieron las cosas fáciles. Apenas recibíamos contestación a algunos de los correos que te enviábamos, y eso que conté más de 20 solo en la primera semana. Ya no sabía a quién poner en copia. A veces ponía al jefe y resulta que era para alguno de los técnicos, otras veces al revés. Escribía a marketing y me decían que eso lo llevaban en comercial. En comercial me derivaban a operaciones cada dos por tres. Y tecnología… de eso mejor no hablamos porque creo que nunca me llegaron a contestar.
Cuando mis socios ya se estaban empezando a cansar llegó la convocatoria para presentar una propuesta de piloto al Comité de Dirección. Otra vez la emoción a tope!! Adrenalina en estado puro. Esta vez sería tan impactante que nadie podría ignorarme. Y lo logré nuevamente. Aquel día eran tus colaboradores los que se acercaban a mí, algunos incluso me preguntaban por qué no me había puesto en contacto antes con ellos (les tenía en copia de varios correos pero debían andar muy liados porque no los habían visto).
Ese fue el principio que precipitó todo. Ya no sé qué decirles a mis socios para explicarles por qué modificas continuamente nuestras propuestas. El caso es que nunca llegas a decirme que no pero tu feedback rectifica una y otra nuestra ideas y entiendo perfectamente que piensen que nos estamos convirtiendo en mainstream. De hecho yo también lo pienso. Este desarrollo que estamos haciendo ahora ya no se parece en nada a aquella innovación tan chula que te propusimos, es una pobre y mala copia.
Pero lo peor es que ya no sé lo que soy para ti. ¿Dónde quedaron tus promesas de todas esas cosas que haríamos juntos? Decías que ibas a estudiar invertirnos y ni tan siquiera recuerdas el nombre del resto de mis socios. Hablabas de cocreación y de momento lo único que hago es rectificar atendiendo a tus órdenes. He llegado a desear ser un proveedor tuyo porque así al menos sabría que al final tendría una recompensa, aunque esa recompensa sea tan pobre como el dinero.
No pienses que no valoro que me dieras esta oportunidad, claro que lo agradezco. He aprendido muchísimo en este tiempo. Tampoco hablaría nunca mal de ti a nadie, faltaría más. Pero esta mañana, cuando presente los resultados del proyecto al Comité, guardaré tu carpeta en el archivo de tareas finalizadas. Mis OKR se han cumplido. Si alguna vez volvemos a hablar lo primero que te preguntaré es qué soy yo para ti, aunque tú lo llames innovación.
También te puede interesar…
![]() |
![]() |
![]() |
| Innovar con los emprendedores | Qué es una spin off y dónde está | Corporate Venturing: de qué consta |
Desde siempre aspiré a hacer de este un mundo mejor, más justo, más igualitario. Desde COCREANET, la empresa de la que soy socia y fundadora, aterrizo mi propósito en proyectos de innovación, empresarial, social y, ahora también, rural. Un compromiso con las personas y con la sociedad.




0 comentarios