Conceptos de innovación: Sandbox

Ahora parece que hay mucha gente, financieros y otros profesionales, hablando de sandbox o caja de arena. Os contaremos nuestra visión, basándonos en el concepto y en su uso primigenio, algunos años atrás.

Hay organizaciones, como la Fundación COTEC, a las que por sus ideas, participantes y referencias, así como por sus propuestas, las tenemos siempre como referencia. Consideramos que su trabajo es básico porque aporta información de valor para todos los que nos dedicamos a la innovación y nos ofrece puntos de vista muy interesantes. En el caso que hoy vamos a ver, como no puede ser de otra forma, también. Pare empezar a hablar de sandbox y cajas de arena, os recomendamos este video encarecidamente.

Sandbox innovación

Banco de imágenes de Pexels, by Kaboompics

Es curioso cómo, desde nuestro punto de vista de tecnólogos antiguos, conceptos que no pensábamos podrían evolucionar han llegado a nuestras fechas y con un alcance mucho mayor. Este es el caso de sandbox. Os pongo mi ejemplo: Hace más de 20 años oí por primera vez este concepto. Era un proyecto técnico muy complicado (desarrollo de protocolos de seguridad en comunicaciones) donde, tras hablar con el cliente, sugirió el uso de un sandbox para realizar distintas pruebas. Esta fue la primera vez pero en mi recorrido profesional, en la parte técnica, su uso se hizo muy intensivo.

¿A qué se refiere y para qué sirve un sandbox?

 

Este concepto de sandbox surge a partir de entender que los desarrollos de software, la configuración de sistemas, por su complejidad y su propia complicación, requieren de un espacio de pruebas muy similar al entorno real;  el objetivo es poder realizar pruebas de todo tipo que nos permitan validar su funcionalidad, configuración y desarrollo previo a la puesta en marcha en un entorno real. Para muestra, un botón. Si tenemos al mejor equipo del mundo de desarrollo, con todos los requisitos dentro de un entorno muy predictivo, nadie nos puede asegurar que las integraciones con otros sistemas, así como las propias funcionalidades, vayan a funcionar a la primera.

Por lo tanto, este concepto de sandbox sería algo así como un entorno similar (si no idéntico) al que se utilizará en un entorno real, con los mismos sistemas relacionados, con las mismas configuraciones, e incluso, con la posibilidad de incorporar posibles incidentes, de tal forma que cualquier proyecto sea validado antes de enfrentarse a su operación real y en un entorno real. Dentro de este tipo de entornos, se realizan multitud de pruebas, como son de operación, de integración, de componentes, de aceptación, así como una que, con los años y con la definición y responsabilidad de haber gestionado proyectos de alto rendimiento, las famosas pruebas de carga para evitar posibles cuellos de botella, permitiendo optimizar y refinar cualquier aspecto para que, en la puesta en marcha real, todo funcione tal y como lo teníamos definido.

Sandbox en innovación

 

A partir de la utilización de estos entornos paralelos de prueba, se ha realizado un símil para incorporar este concepto a los proyectos de innovación. Como no nos cansamos de repetir, la innovación lleva aparejado de forma inherente el error, el fallo como fuente de aprendizajes. Por lo tanto, en proyectos de innovación, dentro del proceso principalmente del encaje producto-mercado y cuando tenga algún proceso complicado técnico principalmente, se requiere este entorno de prueba en un entorno lo más real posible para simular su operación y resultado.

Por este motivo de entorno de pruebas, muy similar al real, en proyectos donde, por algún motivo, la normativa, los requerimientos o las circunstancias requieran pruebas previas de funcionalidad, de integración, de validación de sus componentes integrados, el concepto de sandbox toma este significado. El más conocido quizá por la opinión pública es el denominado sandbox financiero. Su objetivo consiste en definir un entorno donde se permitan validar los posibles avances y mejoras que nuevos modelos de negocio relacionadas con la relación con organismos, entidades o cualquier otro actor participante, pero sin las restricciones legales o de cualquier otra forma, como la propia legislación financiera. De esta forma, se podrían validar los avances que este tipo de propuestas puedan aportar, recogiendo cualquier involucrada multitud de aprendizajes, desde entidades bancarias hasta el propio gobierno en su afán de regular este tipo de propuestas.

Por lo tanto, el concepto de sandbox es básico para realizar todas las pruebas que estimemos para conseguir eliminar la incertidumbre de nuestro proceso complicado y complejo en un entorno, lo más parecido al real.

 

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