Buenas ideas, sólo, no valen para innovar

Las buenas ideas no son lo único para tener éxito al innovar. La constancia, la tolerancia a los fallos, aprender cada día y un esfuerzo por controlar el proceso pueden ser las palancas necesarias para generar proyectos de innovación relevantes y con éxito en su implantación y puesta en marcha.

Quizá sea por ser seguidores del Atlético de Madrid, pero algunas frases de su entrenador, Cholo Simeone son un auténtico ejemplo y referencia para muchas cosas en gestión de equipos, pero otras menos conocida son relevantes en innovación. “La mejor manera de preparar el futuro es mejorar el presente” fue una cita del entrenador del Atlético de Madrid que nos sirve mucho para aquellos que intentamos sacar adelante proyectos reales de innovación con un impacto positivo a todos los niveles.

Buenas ideas innovar

Banco de imágenes de Pixaby, Humano con sudor de un-perfekt

Muchos compañeros de profesión hablan de innovación, focalizando muchísimo la creatividad, la ideación como la palanca básica para ser capaces de lanzar un proyecto. Nosotros también lo consideramos muy relevante, pero no solo de buenas ideas se sirve un equipo para generar proyectos exitosos de innovación. Como bien aplica el Cholo, hacer bien las cosas mañana supone mucho trabajo y sudor en el día de hoy. Esta parte es la menos visible en el mundo de la innovación y la que supone un hándicap relevante para empresas o startups que están desarrollándose hoy en día.

Innovar no supone salir al mar de la realidad sin rumbo

 

Post-it, presentaciones molonas y mucho glamour son muchas señas de identidad de algunos compañeros dedicados a la innovación, pero hay otro aspecto muy relevante para los que estamos enfrascados en la realidad del día a día de muchas empresas. Gestionar, sudar, probar, fallar, encontrarse en callejones sin salida y tener que retroceder son el día a día real de los que sacan sus negocios adelante y la innovación no puede ser de otra forma. Sudar, trabajar mil horas para que tu idea se caiga a las primeras de cambio, fallar y volver a fallar hasta que, de repente, aquello que has trabajado resuelve un reto existente.

Por supuesto, en este proceso la imaginación, la creatividad y muchas habilidades son necesarias, pero todas las personas (sí, todas las personas, hasta los ingenieros y los financieros) son capaces de dar propuestas de solución. Quizá haga falta que piensen de otra forma, que no se anclen a su espacio de confort más que conocido y se adentren en otras formas de pensar, así como que paren unos minutos antes de buscar soluciones ya existentes puede suponer un cambio tan relevante que es capaz de encontrar grandes “resolutores” de retos en aquellos que, en un primer vistazo, jamás lo hubiéramos pensado.

Innovar es resolver un reto y este proceso debe ser gestionado

 

Hay un criterio muy curioso que nos encontramos muchas veces. “Mucho post-it, mucho pensamiento lateral y creatividad, pero hay que llevar adelante los proyectos” es una cita muy común de clientes que trabajan la innovación desde un punto de vista inicial, pero tienen que requerir la puesta en marcha de la parte menos vistosa de la innovación y para nosotros más satisfactoria. Gestión de proyectos con metodologías adaptativas, hipótesis y experimentos en entornos reales para que las olas de la realidad choquen con nuestro pequeño cascarón y nos salpiquen los aprendizajes gota a gota para seguir tirando del hilo. Puntos de control de trabajo de varios talentosos profesionales que no son capaces de cerrar soluciones por detalles no controlados del reto o cosas similares es la dura realidad de la innovación.

Es algo repetitivo y muy chocante de encontrar al principio, pero ver cómo surgen las dudas de grandes profesionales con muchísimo talento y conocimiento en su campo, nos dan el nivel de complejidad y de gestión de las personas que se requiere para afrontar la innovación real, la que genera proyectos viables y con un impacto positivo en la realidad. Salir y entender que el fallo es humano y que nos enriquece como personas no es algo sencillo de entender, ni para los que todos los días nos imbuimos en el foso de la realidad si tienes algún resquicio de ego.

Por este motivo, por el gusto de estar en la línea de frente de la realidad, por hacer posible la innovación en todos los campos, por ayudar a los equipos de emprendedores e intraemprendedores a sacar lo mejor de ellos mismos y guiarles hasta hacer posibles soluciones reales para retos existentes, nos dedicamos a la innovación. Alguien que es líder de equipos de alto rendimiento como Simeone nos dice “Solo en el diccionario el éxito está delante del trabajo”, ¿por qué pensar que este esfuerzo no es necesario ante los retos que nos enfrentamos en innovación?

 

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