Aprendizajes desde la crisis de COVID-19. Recomendaciones sobre incertidumbre soportada en tecnología

Esta crisis está generando algo esperable y comprensible en los ámbitos de toma de decisión: la incertidumbre. Es la primera vez que la tecnología no es infalible cuando llega a la sociedad, generando incertidumbre en su utilización y en sus resultados finales.

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Banco de imágenes de Pixabay, Confundido enturbia ilogica by stevepb

En estos días complejos, con multitud de información contradictoria, con opiniones muy encontradas entre diversos puntos de vista, aparecen un número importante de noticias y datos contradictorios sobre diversos temas. En este blog, usualmente se hace referencia a características y propuestas basadas en la creación de productos y servicios innovadores (entre otras cosas), pero no se ha visto en ningún momento cómo ese desarrollo de propuestas innovadoras basadas en tecnología tuviera un impacto tan grande en la sociedad y fuera un tema para tratar en las principales redacciones o en las tertulias o comentarios de las redes sociales.

Perspectiva completa

Para entender la situación, mejor hacer una pequeña retrospectiva del tema que se quiere tratar. A primeros del mes de diciembre, se empiezan a detectar un número muy relevante de personas con neumonías en la zona de Wuhan, en China. A finales de mes, se consigue identificar que ha surgido un nuevo tipo de coronavirus muy contagioso, por lo que, a primeros de año, se ponen las primeras medidas para controlar la zona, cerrándola por completo a finales del mes de enero. Durante todo este tiempo, científicos intentan identificar y poder conseguir, tanto un antiviral, como posibles vacunas y algo muy relevante para poder contener la pandemia que estaba empezando a producirse a nivel global: algún tipo de prueba rápida para identificar a los portadores o contagiados que están sufriendo este tipo de infección.

Estas pruebas, con tan sólo 1 mes o 40 días desde su creación, están siendo motivos de discusión porque los distintos países están comprando distintas tipologías, pero aún no están llegando y lo que es más complicado, no nos dan el 100% de seguridad de validez en su resultado. ¿Ha sido una mala decisión, por parte de los distintos países, comprar este tipo de test?

Incertidumbre y datos confusos por la tecnología aplicada.

Aquí es donde aparece el concepto de incertidumbre y donde aparece la discusión en todos sus ámbitos y es donde nos gustaría centrar nuestra perspectiva. Es necesario entender que la ciencia no es una varita mágica. En un proceso como el actual, con un impacto tan alto en todos los aspectos, no se puede pretender que la solución sea infalible y que la ciencia o la tecnología hayan afinado tanto en apenas 2 meses. Cualquier proceso de investigación (sí, obtener la prueba requiere mucho esfuerzo de personas, casi sin dormir y en situaciones complicadas) obtenga una prueba efectiva, barata, rápida y muy escalable (las necesidades son de miles de millones para atender a la necesidad global).

Si lo extrapolásemos a un desarrollo de software, serían las primeras versiones beta las que se están comercializando y es lógico, humano y hasta técnicamente entendible que se produzcan fallos, que sean mejorables e incluso, caros en su compra. Este tipo de incertidumbre es muy compleja de gestionar cuando los decisores, los usuarios, no están acostumbrados y, además, se está tratando con la salud de, en muchos casos, seres queridos. ¿Es mala decisión comprarlos? ¿Han sido engañados? Ni mucho menos. Son decisiones que se toman con la información variable que se conoce, con multitud de datos no confirmados y hacen que se tomen iniciativas y decisiones con impacto con un alto nivel de incertidumbre, con lo que la sociedad debería tener, al menos, la conciencia de que la situación actual no es una compra de productos y servicios habituales, con niveles de validación y de certidumbre ya contrastados, sino una promesa que funciona en algunos casos, mejorable pero con un matiz muy relevante, como es el tiempo y la validación en el entorno real.

Enfrentarnos a la incertidumbre sin certezas absolutas

Por este motivo, para aquellos que toman decisiones en momentos con tanta incertidumbre, comentarles que no hay aún certidumbres, ni planificaciones, ni situaciones ante las cuales comparar y que, se intente, con la mayor cantidad de información posible y contrastada con la mayor cantidad de actores relevantes, tomar decisiones complejas porque no serán fáciles, ni contrastables y se generarán aún más situaciones complejas.

 

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